
«El obstáculo más grande no es físico, sino psicológico» y en nuestra «Escuela adaptada de Escalada» no hay obstáculos que no podamos vencer. Con los pies de gato (unas zapatillas ligeras, flexibles y adherentes que usan los escaladores) se suben nuestros beneficiarios todos los viernes por la tarde en las paredes del rocódromo de Climbat X Madrid.
Ataviados con casco, arnés y cuerda de seguridad tenemos la intención de que lleguen a lo más alto. Sin embargo, lo que más importa es disfrutar del camino, conseguir un logro tras otro sabiendo que están rodeados de monitores especializados y voluntarios con un enorme corazón que velan por su bienestar y guían tanto a personas con y como sin discapacidad a realizar esta actividad tan divertida.
Lo que más valoran las personas que nos acompañan cada semana son el respeto, la amistad y la cooperación que se llega a vivir en esta experiencia. Porque al final en todo deporte lo que prima es hacer equipo y eso nos gusta especialmente en «Fundación También».
Recordamos además, que la escalada tiene múltiples beneficios ya que mezcla el deporte y las habilidades físicas. De este modo desarrollamos músculos y trabajamos el sentido del espacio y el equilibrio. También nos exige estar concentrados y nos permite conocernos a nosotros mismos.
