
Este pasado fin de semana, nos fuimos con un grupo de 12 jóvenes, con distinta discapacidad, a pasar unos días de ocio en la playa de La Manga, en Murcia. Fue un viaje intenso, de mucha actividad y muy necesario para desconectar, mental y físicamente de la vida diaria.
Los 4 días dieron para mucho. Nada más llegar, montamos el campamento base en la playa, con una carpa para protegernos del sol y después, algunos decidieron de inmediato probar qué tal estaba el agua del mar. Jugamos a voleibol y a las palas, en la arena buscamos especies marinas, como cangrejos, medusas pequeñas, caracolas o conchas y después de tanta actividad, nos comimos unas deliciosas pizzas para reponer fuerzas.

Pudimos también ir al Mar Menor, dando un paseíto y descubrir lo calentita que estaba el agua. Ya por la tarde, nos quedamos en la piscina del hotel, esperando a que llegara la noche para divertirnos con la música en directo, echarnos unos bailes y darlo todo !!
Para ellos y ellas, fue maravilloso descubrir lo que es pasar unos días lejos de su círculo habitual y rutina diaria, para vivir nuevos retos y experiencias compartidas con amigos. Tanto es así, que están deseando que llegue el año que viene para repetir.
Para Fundación También, eso es lo que cuenta, porque como no paraba de decir Andrés, «Estamos de lujo, esto no es un hotel de 4 estrellas, este tiene 6».



