
La Plaza del Obradoiro y la Catedral de Santiago han vuelto a ser el escenario de la superación, la emoción y la inclusión. 22 años haciendo este Camino y sigue emocionándonos como el primer día. Más de 80 personas, con y sin discapacidad, hemos culminado este martes cerca de 60 kilómetros del Camino de Santiago. Tras completar las 3 etapas adaptadas programadas del 10 al 13 de octubre pusimos el broche de oro atravesando la porta do peregrino.
A nuestra llegada a la, tan emblemática como bellísima, plaza compostelana, hemos sido recibidos por Begoña Abeijón, Directora Xeral de Persoas con Discapacidade de la Xunta de Galicia, quien quiso dar la bienvenida oficial a los peregrinos y trasladarles su reconocimiento por el ejemplo de esfuerzo, inclusión y convivencia que representa esta iniciativa pionera que la Fundación promueve desde 2004: «Agradezco en nombre de la Xunta que todos los años vengáis a hacer el Camino, dando visibilidad y demostrando que las personas con discapacidad pueden hacer todo lo que se propongan. Y que os damos la enhorabuena por el gran trabajo que ahcéis día a día, apoyándoles a ellos y a sus familias y contribuyendo a construir un mundo más inclusivo».
Agradecidos también por este recibimiento vivimos el momento culmen de todas estas jornadas, no hay palabras para describir el ver esa Catedral que parece que abraza al peregrino y, como no, todos nosotros también nos abrazamos emocionados recordando cada uno de los momentos vividos estos días. Y es que hasta el buen tiempo nos ha querido también acompañar durante el trayecto, propiciando un ambiente de fiesta permanente donde el compañerismo, los cantos y los bailes fueron protagonistas, incluso en los momentos de descanso. ¡Ni que decir tiene la empanada gallega y todas las comidas ricas que pudimos disfrutar estos días aprovechando para empaparnos bien de toda la gastronomía, la cultura gallega y la amabilidad de sus gentes!, como por ejemplo Mari Muñoz, que, de manera tan cariñosa, segundos después de pasar por la puerta de su casa nos escribía a nuestro Instagram (@fundaciontambien) «Habéis pasado por delante de mi puerta hace un ratito. Sois todos muy valientes. ¡¡Buen camino!!».
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Posteriormente, accedimos al interior de la basílica compostelana para asistir a la Misa del Peregrino, compartiendo un momento de reflexión y gratitud tras el esfuerzo realizado. En esta ocasión, nuestro peregrino Bruno Ospizzio fue el encargado de leer la invocación al Santo, otro de los momentos más recordados de esta jornada. Pero, más allá del reto físico, esta travesía destaca por su profundo impacto humano y emocional: durante las distintas jornadas se consolidaron lazos únicos entre las familias, creando un espacio de escucha y apoyo mutuo donde padres y niños entablan amistades que perduran tras el regreso a casa.
No podemos olvidar que para que esta actividad sea posible es imprescindible el soporte logístico y técnico especializado de nuestros compañeros de coordinación de Fundación También. Lo que apenas ocurre en 4 días, son meses de preparación donde hablaron con todo el mundo para tener a punto el material adaptado necesario (handbikes y bicicletas especiales) con el objetivo de que todos pudieran disfrutar de este Camino.
Por otro lado, queremos agradecer un año más la colaboración de ALSA, que garantizó el transporte adaptado, y también al compromiso de Fundación AON, su Director General Vicente Ardiz Gayo, y sus estupendos voluntarios, que acompañaron activamente al grupo durante todo el recorrido. Además, pudimos volver a compartir camino con el Club Ciclista «Os do Monte Bravo», que son un apoyo fundamental y sin ellos nuestro Camino no sería igual. ¡Gracias a todos ellos!
«Esta es una de esas experiencias que, cuando se viven desde dentro, entiendes que van mucho más allá del deporte» (…) «Llegar al Obradoiro, abrazarse todos tras tantos kilómetros y culminar la vivencia juntos es un momento inolvidable», explican nuestros compañeros y participantes.
Ahora llega la parte más compleja del Camino: emprender el regreso a casa y decir ‘hasta luego’ a tantos amigos y familias. Sin embargo, nos invade la certeza de que el vínculo que nos ha unido a lo largo de estas jornadas seguirá más vivo que nunca. La gran familia de la Fundación También continuará compartiendo momentos, retos y alegrías en las numerosas actividades deportivas y de ocio inclusivo que realizaremos durante todo el año.
¡Nos vemos en el Camino!

IREMOS SUBIENDO MÁS FOTOS AQUÍ: https://photos.app.goo.gl/3LAxZ5R4nAs5trpp9
Fotos: Carmen Sayago
- Con el apoyo de












