
El cambio social empieza en las aulas. Con esta premisa, la Fundación También sigue impulsando sus jornadas de sensibilización en centros educativos, una iniciativa que busca derribar barreras mentales, eliminar prejuicios y mostrar a los estudiantes que el deporte no entiende de límites.

Durante estas sesiones, los alumnos del Colegio Vicente Ferrer, escucharon testimonios en primera persona de deportistas con discapacidad —en esta ocasión nos acompañó Mireia Cabañes, quién compartió su historia de superación, esfuerzo y día a día—, sino que también pasan a la acción. A través de talleres prácticos, los escolares tienen la oportunidad de ponerse en el lugar del otro utilizando sillas de ruedas, bicicletas adaptadas o practicando deportes como la boccia y el tiro con arco.
Esta experiencia permite a los niños y jóvenes experimentar las dificultades cotidianas a las que se enfrentan las personas con movilidad reducida, pero también descubrir sus enormes capacidades. La respuesta de los estudiantes suele ser de absoluto entusiasmo y curiosidad, transformando el aula en un espacio de debate abierto donde se normaliza la diversidad de forma natural. El profesorado también destaca el valor pedagógico de estas jornadas, que refuerzan valores transversales como el compañerismo, el respeto mutuo y la resiliencia. Al salir de la pista de juego, la mirada de los alumnos hacia la discapacidad cambia por completo: ya no la ven como una limitación, sino como una característica más de la diversidad humana.

Con iniciativas como esta, la Fundación También reafirma su compromiso con la educación inclusiva, convencida de que educar hoy en la empatía y la igualdad es la única vía para construir, el día de mañana, una sociedad plenamente accesible e integradora para todos.

