
Este fin de semana ha sido tan intenso como feliz, en nuestro segundo campus de nieve organizado por Fundación También junto al apoyo de Castellana Properties en Sierra Nevada ha vuelto a demostrar que el deporte inclusivo es, además de una herramienta de superación, una gran experiencia compartida. Durante todo el fin de semana, decenas de participantes, familias y voluntarios disfrutaron de la montaña en Sierra Nevada con dos programas paralelos: uno dedicado al esquí adaptado y otro con actividades en la nieve para quienes no esquían.
Un fin de semana deslizándonos en las pistas

El grupo de esquí estuvo formado por 8 participantes con discapacidad, acompañados por 18 familiares, 4 técnicos, 12 voluntarios de Castellana Properties y 9 voluntarios de Fundación También.
La aventura comenzó con el viaje en autobús hasta el albergue, donde pudieron descansar antes de comenzar las actividades. El sábado amaneció con buen tiempo, aunque más tarde entró algo de nubosidad que redujo la visibilidad en las pistas. Aun así, nada frenó las ganas de nuestros pequeños esquiadores, que dieron lo mejor de sí mismos acompañados por los voluntarios y técnicos.
El domingo amaneció con sol y algo de viento, pero permitió disfrutar plenamente de la jornada. A pesar de que la nieve estaba algo dura, todos pudieron esquiar y despedirse de la montaña con una gran sonrisa.
Naturaleza, trineos y diversión para los no esquiadores
Paralelamente, el campus contó con un grupo formado por 7 participantes con discapacidad intelectual y 8 voluntarios de Castellana Properties, para quienes se prepararon actividades en la nieve y en la naturaleza.

El sábado realizaron una ruta de montaña guiada por la Asociación Docente de Granada. El recorrido transcurrió por el camino de San Jerónimo donde el guía Fernando, o más conocido como Ferdy, fue explicando curiosidades sobre la vegetación de la zona, la diferencia entre musgos y líquenes, cómo orientarse en la montaña o algunas leyendas del entorno. Tras llegar hasta un convento de clausura, el grupo regresó disfrutando de un picnic preparado para la ocasión. La caminata fue larga, pero el grupo se quedó con ganas de más.
El domingo llegó el turno de la diversión en la nieve junto a la asociación Vale. La jornada comenzó con un chocolate caliente antes de lanzarse a toda velocidad en el trineo ruso y disfrutar después deslizándonos con los donuts y trineos del área recreativa de Mirlo Blanco. Risas, nieve y muchas ganas de repetir fueron los protagonistas.
El resultado final no pudo ser mejor: familias encantadas, nuevos participantes con la emoción de conocer estas actividades y un equipo de voluntarios y técnicos satisfecho tras un fin de semana tan intenso como emocionante.






