«Haciendo posible lo imposible»: Nuestra gran aventura de escalada adaptada y convivencia en Polonia

Un proyecto de Fundación También que ya es una referencia dentro del programa europeo Erasmus Plus, en el que jóvenes con discapacidad de distintos países pueden hacer deporte, intercambiar vivencias y aprender al margen de su sistema educativo formal.

Del 15 al 19 de junio estuvimos en Polonia junto a 8 jóvenes españoles y otros 8 polacos con discapacidad. Fue una experiencia increíble en la que compartimos momentos de turismo, deporte, en esta ocasión nos centramos en la escalada adaptada y, sobre todo, mucha convivencia y compañerismo. Superando la enorme tensión de un vuelo de conexión que rechazó las baterías de gel de una silla de ruedas a última hora, en la Fundación También demostramos que nada nos frena y el equipazo movilizó cielo y tierra ¡consiguiendo un taxi por parte de la aerolínea para que nuestro compañero Andrés pudiera trasladar esas baterías esenciales por carretera! Así que dividiendo esfuerzos de nuestros técnicos nuestros jóvenes llegaron de madrugada con todo lo necesario para comenzar la aventura a pesar de todas las dificultades.

Esta experiencia se enmarca en los proyectos de movilidad para jóvenes del Programa Erasmus+, donde jóvenes de distintos países pueden intercambiar impresiones y aprender al margen de su sistema educativo formal. Iniciativas como talleres, ejercicios, debates, juegos de rol, actividades al aire libre y otras más, permiten a estos jóvenes el intercambio de vivencias y conocimientos. Se hace un especial hincapié en los jóvenes con menos oportunidades, entre los que se encuentran los jóvenes con discapacidad física, psíquica, intelectual y sensorial.

Nos alojamos en el DCS Polana Jakuszycka, un complejo totalmente accesible que combina el deporte de nivel olímpico con el turismo activo, el bienestar y la naturaleza. El espacio cuenta con restaurantes y zona de piscina y spa, donde distribuimos las habitaciones nada más llegar y cenamos con el grupo de amigos polacos, que ya nos estaban esperando.

Durante el primer día, presentamos a los grupos con dinámicas de bienvenida, ya que compartíamos la experiencia con un grupo polaco magnífico de personas con discapacidad intelectual. «Queríamos conocernos todos, romper el hielo y empezar a crear vínculo entre los dos grupos», nos cuenta nuestra compañera Carla. También explicamos conjuntamente el proyecto con todas las actividades programadas. Por la tarde, recorrimos las instalaciones, que nos dejaron impresionados. El complejo es una auténtica pasada: enorme, muy adaptado, situado en plena naturaleza y, además, funciona también como centro de alto rendimiento.

También hicimos una pequeña ruta por el bosque que rodea el complejo; esto nos sirvió para conocer e identificar sobre el terreno las necesidades de apoyo de cada participante. Para cerrar el día, asistimos a una súper clase de kárate impartida por nuestra compañera Nuria, que  estuvo muy chula y encantó a todo el mundo.

Al día siguiente, el lunes, nos trasladamos hasta el rocódromo situado en Jelenia Góra, traducido como Montaña de Ciervos, a unos 40 minutos, donde nos prepararon una instalación exclusivamente para nuestro grupo. Allí organizamos primero una charla que sirvió de introducción a este deporte para adaptarnos al material y a las técnicas básicas y donde de forma progresiva fuimos adaptando la experiencia a las necesidades personales de cada uno de los participantes. La actividad fue fenomenal incluso hasta para las personas que nunca habían escalado antes. Luego aprovechamos para tomar un helado y reponer fuerzas entre anécdotas, vivencias y mucha diversión de camino al hotel, allí continuamos la fiesta con una gran clase de zumba y baile nocturno haciendo alarde de nuestra gran escuela de baile.

El martes 16 fuimos por la mañana a hacer una ruta increíble en la República Checa, hasta una cascada enorme y preciosa llamada Mumlawskie, de 8 metros de altura, cerca de los Montes de los Gigantes. Eso sí, lo lisa y accesible que fue la ruta no lo fue tanto para bajar a la cascada, pero eso no nos paró y, aún así por supuesto, bajamos y todos disfrutamos del paisaje. Terminamos la tarde-noche jugando al baloncesto y al fútbol en el pabellón.

En nuestro tercer día visitamos el precioso pueblo de Świeradów-Zdrój para llevarnos algunos recuerdos entrañables en forma de imanes y detalles. La guinda del día la puso la tarde de spa, piscina y sauna en el hotel: un momento de puro disfrute donde todos recargamos las pilas al máximo.

 

El jueves 18 llegó uno de los mayores desafíos del viaje: la escalada en roca. Fue una experiencia sencillamente increíble, aunque supuso un reto enorme desde el primer minuto, ya que el sendero hasta la zona de escalada no era accesible para las sillas de ruedas. Acercaron las sillas hasta donde el terreno lo permitió y, allí, en un banco se fueron colocando arneses, cascos y pies de gato a los chicos.

Profesionalidad sin barreras

Es una gran experiencia ver cómo los técnicos polacos, que demostraron ser unos auténticos maestros de la escalada adaptada, diseñaron dos vías en rocas distintas: una más larga y técnica, y otra más corta y asequible. El despliegue de seguridad fue impecable; además del asegurador en tierra, otro especialista subía en paralelo para guiar y dar confianza a los chicos en cada movimiento. Su sistema es tan perfecto que garantiza una adaptación total, logrando que incluso quienes tenían más miedo o dificultades rompieran sus propias barreras. El éxito fue rotundo: todos subieron, disfrutaron tanto que nos pidieron repetir. Así que, tras devorar unas pizzas que los propios técnicos llevaron «a domicilio», como nos cuenta Carla, en plena montaña, volvimos a la carga con toda la ilusión por escalar durante la tarde.

Creer que todo es posible lo hace posible y fue una auténtica satisfacción para todos comprobar que más allá de sus discapacidades están sus capacidades y con ellas puede hacer todo lo que se propongan porque ellas se encargan de derribar todas las barreras físicas pero también mentales.

 

Pero la aventura no terminó en la roca. En el camino de regreso, una furgoneta del equipo se averió, pero la solidaridad del grupo polaco y de nuestro compañero Andrés volvió a salvar el día: dejaron a los primeros chicos a salvo, regresaron con las furgonetas vacías a rescatar al resto del equipo y, esa misma noche, ¡ya nos habían gestionado un vehículo de sustitución! No podemos estar más agradecidos.

Para despedir Polonia como se merece, cerramos la noche alrededor de una fogata. Entre salchichas al fuego y confidencias bajo las estrellas, compartimos una velada nocturna inolvidable, abriendo nuestros corazones y celebrando todo lo vivido en una semana que nos ha cambiado a todos.

Esta semana se queda grabada en nuestro recuerdo como una de las aventuras más intensas, exigentes y, a la vez, gratificantes que nuestro equipo ha vivido. Para muchas personas en silla de ruedas o con grandes necesidades de apoyo, acceder a entornos así parece un sueño inalcanzable. Por eso, haciendo eco de las palabras de Kenjy, uno de nuestros compañeros de aventuras con discapacidad, en la Fundación También nos empeñamos en «hacer posible lo imposible»: derribamos fronteras logísticas gigantescas para regalarles una experiencia única que ha renovado por completo su energía y confianza. Y así nos lo contaban en nuestras encuestas de final de actividad nuestros valientes participantes y sus familias:

  • Kenyi: «Quiero dar las gracias a Andrés, Carla y Nuria. Sois los mejores y dejáis vuestros corazones en cada día.» (Su madre añade: «Kenyi vino feliz, ¡qué experiencia más hermosa y gratificante!»).
  • Mateo: «¡Muchísimas gracias! Ha sido una pasada, una experiencia buenísima» (Su madre nos dedica: «Mil gracias como siempre por vuestro trabajo, esfuerzo y amor. ¡Sois los mejores!»).
  • Bruno: «Muchísimas gracias por todo. Sois la leche y ha sido una experiencia inolvidable»
  • Madre de Clara: «Gracias mil por darles la oportunidad a estos chicos de vivir una experiencia maravillosa».

Por otro lado, son muchas las experiencias y conocimientos que Fundación También podemos aportar en el ámbito de la discapacidad a todos lo niveles, llevamos más de 25 años mejorando la vida de personas con discapacidad a través del deporte adaptado y tenemos mucho que compartir con otras entidades europeas. A la vez, nuestras ganas de seguir aprendiendo e innovando nos impulsa a participar en intercambios de proyectos y programas de otros con similares objetivos. Por eso nos emociona las palabras que nos hacen llegar desde la Fundación Fundacja Imago de Polonia:

  • Leman: «Gracias desde lo más profundo de mi corazón. Ha sido verdaderamente inspirador conoceros y aprender de vosotros. ¡Siempre hacia adelante y hacia arriba!»
  • Magda: «Andrés, ¡gracias por tu confianza! Ha sido un gran placer pasar esta semana juntos. Sois un equipo increíble, descansad bien.»
  • Ágata: «Ha sido maravilloso ofrecer a vuestros participantes la oportunidad de conquistar cumbres. ¡Gracias también por la gestión con Igor!»

Gracias a la ayuda de la Unión Europea y a todos los que habéis estado involucrados por hacer de esta idea algo tan real como maravilloso. Nos hemos vuelto a casa sabiendo que esto ha sido, en todo el sentido de la palabra, uno de los viajes de nuestras vidas. Y es que… una vez más… ¡el deporte es vida y la escalada es para todos! Como decimos en el nombre de este proyecto y se lee en nuestras camisetas: «Climb for all». ¡Seguimos. A por la siguiente!

  • Con el apoyo de

Departamento de Comunicación Fundación También
Tel. 91 384 50 09
comunicacion@tambien.org

Sobre FUNDACIÓN TAMBIÉN

La FUNDACIÓN TAMBIÉN es una organización sin ánimo de lucro, que trabaja desde 2001 promocionando el deporte adaptado entre el colectivo de personas con cualquier tipo o grado de discapacidad, así como por el fomento de valores educativos e inclusivos. La Fundación También organiza diferentes programas de deporte adaptado en distintos puntos de España, cuenta con material y monitores especializados, y subvenciona gran parte del coste total de las actividades que desarrolla, gracias al apoyo de empresas patrocinadoras y colaboradoras.